2015 febrero





Breve comentario sobre exclusión de IVA en tasación de costas en la jurisdicción contencioso administrativa

Tanto entre los juristas como entre el resto de ciudadanos que no lo son circula una expresión popular en relación con los pleitos: el que pierde, paga.

Este “dogma” tiene su base legal en diversos preceptos de leyes procesales, como el 394 y ss de la Ley de Enjuiciamiento Civil o el 139 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso Administrativa. Resumidamente, se establece que, quien vea estimadas todas sus pretensiones, tiene derecho a que el contrario (“el que pierde”) lo indemnice en una cantidad equivalente a lo que ha costado obtener la resolución estimando su pretensión (“paga”).

Esta cantidad entregada en concepto de indemnización que debe abonar el contrario vencido compone las famosas costas procesales, que pretenden reparar al vencedor de los daños (gastos) en los que ha tenido que incurrir para hacer valer su derecho.

Sin embargo, en las costas hay diversos conceptos a incluir, puesto que el litigante debe abonar diversos gastos. Entre las clásicas, minutas de abogado y procurador, ente otras muchas, como tasas, peritos en algunos casos, etc.

Las costas se configuran como una indemnización, no como un servicio, por lo que el contrario no tiene por qué pagarnos IVA sobre la cantidad que resulte. Sin embargo, el vencedor sí que tiene que pagar el IVA de las facturas de su abogado y su procurador. Por tanto, tiene toda lógica que esa cantidad en concepto de IVA se incluya en la indemnización, es decir, en las costas que el contrario debe pagar. Si el abogado costó 10.000 € de base y 2.100 € de IVA, mis costas de abogado son 12.100 €, y eso debería abonarme el contrario.

Pues, naturalmente y como siempre en Derecho, depende. No siempre es así. No pretende este comentario extenderse sobre el tema de las costas, pero sí podemos decir que depende del orden jurisdiccional que nos toque el IVA se repercutirá o no al contario en las costas. Así, el Tribunal Supremo, Sala de lo Civil, mantiene un criterio que permite incluir el IVA en la tasación de costas y, de hecho, los secretarios judiciales del orden civil siempre incluyen el IVA de la factura como costas. Sin embargo, la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Supremo mantiene que “ La no inclusión del I.V.A. como elemento integrante de las costas nada tiene que ver con la naturaleza de los honorarios del Abogado del Estado, sino con la improcedencia de que esta Sala anticipe un criterio propio sobre que dicho impuesto se llegue a devengar en el caso concreto de que se trate “, es decir, que no es que no tengamos que pagar el IVA a nuestro abogado, sino que el tribunal considera que no procede pronunciarse sobre ello, puesto que el impuesto podría no ser correcto, no devengarse, no tener que abonarse o cualquier otra circunstancia.

A pesar de lo ilógico que parece que a los magistrados de lo Civil les parezca oportuno pronunciarse y a los del Contencioso no, la realidad es que la tesis de la Sala de lo contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo es muchas veces acogida por los Juzgados de lo Contencioso, de forma que podemos encontrarnos que, tras meses o años de litigio contra la Administración, conseguimos una victoria con condena en costas (no tan habitual en el orden contencioso como en el civil) y, sin embargo, ese 21% de IVA que tendremos que pagar a nuestro abogado, nuestro procurador, nuestro perito…nadie nos lo va a compensar, a menos que seamos empresarios actuando en el ejercicio de nuestra actividad empresarial, porque entonces podría deducirse del IVA repercutido.

Francisco Pascual

Abogado

 

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